Los Evangelios Apócrifos: La Historia de los Apócrifos del Nuevo Testamento que no se Incluyeron en la Biblia - Paperback
Available Offers
Fastest Delivery Tomorrow With Vip DealOrder within 1 hr 8 mins.
Instant 10% Discount On HDFC Banks Credit/Debit Cards EMI and CreditCard
Couldn't load pickup availability
Product Details
Flight Range: Up to 1,000 meters (3,280 feet)
Maximum Speed: 45 kilometers per hour (28 miles per hour)
Shipping And Return
For all orders exceeding a value of 100USD shipping is offered for free.
Returns will be accepted for up to 10 days of Customer’s receipt or tracking number on unworn items. You, as a Customer, are obliged to inform us via email before you return the item.
Otherwise, standard shipping charges apply. Check out our delivery Terms & Conditions for more details.

Product Description
by Gustavo Vazquez Lozano (Author), Charles River (Author)
Jes s de Nazareth fue un maestro jud o de origen rural que vivi en el primer tercio del siglo I de nuestra era. Durante una celebraci n de la Pascua en Jerusal n fue condenado a la pena de muerte -espec ficamente crucifixi n- por la autoridad imperial de Roma, que en ese momento ten a el control de su pa s. Muchas cosas m s podr an decirse de su vida, pero aparte de este peque o resumen y quiz uno o dos detalles m s, ser a complicado que todos los acad micos estudiosos de la Biblia levantaran su mano en se al de acuerdo. Sin embargo, la literatura escrita en los siguientes 250 a os despu s de la muerte de este predicador jud o -relativamente desconocido en vida- fue abundante, casi estridente. Cu ntas personas dejaron por escrito vida o dichos de Jes s de Nazareth? La persona poco versada en estos temas responder que cuatro: los autores de los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, libros que se encuentran en el Nuevo Testamento. Pero para muchos resulta una sorpresa saber que los evangelios que aparecen en la Biblia no son sino una peque a muestra de los que se produjeron. Desde el principio, la producci n literaria de quienes consideraban a Jes s como Mes as fue abundante. Sin contar las breves menciones sobre la vida de Jes s que aparecen en las cartas de San Pablo, en los primeros dos siglos y medio de nuestra se compusieron muchas otras colecciones de dichos y hechos sobre el maestro jud o, algunas de ellas posiblemente por testigos oculares, o cuando menos, por cristianos de la primera o segunda generaci n (disc pulos de los disc pulos de Jes s). Algunos de esos textos fueron tan populares y gozaron de tal difusi n que han dejado su influencia hasta nuestros d as. Los nombres de los reyes magos -Melchor, Gaspar y Baltazar-, la tradici n de que Jos el padre de Jes s era viudo, los nombres de los bandidos que perecieron junto a l en la cruz -Dimas y Gestas- y el de la esposa de Pilatos, por citar s lo algunos ejemplos, provienen todos de los ap crifos: nunca se mencionan en la Biblia. La imponente pintura que est en la iglesia de San Paolo Maggiore, en N poles, que muestra a San Pedro luchando contra el mago Sim n, tambi n proviene de la imaginer a ap crifa.










